Ya es la segunda vez que me llama la maestra de camila. La primera vez me había dicho que platicaba mucho y que se estaba dejando influenciar por malas compañías a lo cual yo le respondí que yo no podía meterme con ella a la escuela y que si álguien era la indicada para controlarla en ese aspecto era precisamente ella (la maestra). En eso quedamos pero parece que la maestra apunto algo diferente en el cuaderno de reportes porque en esta última visita me recetó un sonoro: no siguió la recomendación que que le hicimos en la reunión anterior de ponerla en clases de regularización. Peeeerdón maestra pero en eso no quedamos. Si como no yo clarito se lo dije... En fin para no discutir con la maestra le dije a todo que si (pero en esta ocasión tomé nota de los puntos que se trataron para que no me vayan a querer sorprender en la siguiente reunión) y uno de los puntos flacos de mi flaca fueron las tablas de multiplicar, por lo cual nos dimos a la tarea, entre otras cosas, de meterle las dichosas tablas poniendolas hasta en la sopa.
Como ibamos a hacer un viaje a Queretaro su mamá decidió comprarle un CD que decía "Las tablas de Multiplicar". Por fín convencimos a la susodicha de poner ese CD en lugar del omnipresente CD de Timbiriche 25 que nos acompaña a todas partes y que suena desde que arranca el auto hasta que se apaga. Nuestra sorpresa fué mayúscula cuando comenzamos a escuchar el mismo sonsonete con el que nuestros padres y tal vez nuestros abuelos aprendieron las tablas de multiplicar.
Mis hijas no podían entender el lenguaje que la señora del CD (que entre tabla y tabla se avienta un cuentecito de aquellos que podrían haber sido tema de inspiración para el mismisimo Mamilongo Soler). Papá ¿que quiere decir "el vuelto"?, ¿Cuáles son las piezas de la casa?, ¿por que dice disiocho y treiticinco?
Total que para no hacerles el cuento largo terminamos riendo a carcajadas y se diluyó el objetivo de que Camila se aprendiera las tablas. Ya me imagino contestándole a la maestra que 8 x 6 son cuarentiocho. Iba a ser la burla de sus compañeritos que seguramente están utilizando metodos mas vanguardistas para memorizar las malditas tablas.
Como es posible que en Mix up, sigan vendiendo ese material que hace mucho tiempo dejó de ser actual. No reconocimos a la cantante pero creo que es una de los primeras bombas somniferas de Libertad Lamarque, aunque me suena un poco a Consuelito Velazquez cuando era muy joven o a lo mejor es la mas chica de las hermanas Aguila.
Yo de plano voy a hablar a discos Musart y les voy a sugerir que le cambien el escueto título al disco por alguno que dé una mejor idea de su contenido.
Aquí algunos títulos que se me ocurren:
"Las tablas de multiplicar como las aprendieron nuestros chosnos"
"Las tablas para aquellos abuelitos que ya las olvidaron"
o bien "Como ha cambiado nuestro idioma en tan solo 100 años"
Cuidado con lo que se pueden encontar en una tienda de discos.
Jejeje. El guerto y yo nos morimos de la risa ayer. Leimos casi todo tu blog. Yo nadamas habia leido uno hace mil años pero ayer que lo redescubrimos estuvimos como una hora pegados.
Pobre de mi Cami pero ni modo las tablas son las tablas....
Besos