Se prolongó durante casi un año pero al fin terminó el affair que mi mujer sostenía con la televisión de 8:30 a 9:30 (horario al que bautizamos la hora cero) de lunes a viernes. Y es que el domingo antepasado terminó por fin, después de haber alargado y alargado la historia, La Fea (como mi mujer le decía de cariño).

Les digo que fué un romance queridos lectores, (ya puedo hablar en plural porque ya me escribió Fanny y me dijo que iba a leer estas lineas y bueno, con el que llevabamos pues ya son 2 lectores por lo menos, Gracias Fanny) porque practicamente mi mujer nos abandonaba a nuestra suerte y practicamente nos convertiamos en algo así como en la casa de papá soltero. Yo me sentía Cesar Costa poniendoles la piyama a las niñas y tratando de explicarles la ausencia de su madre.
Si una de las niñas le pedía leche a las 8:29 se la dejaba medio servir o si estabamos cenando en familia y daba la hora cero se paraba de la mesa y nos dejaba con la palabra en la boca.

Quise recuperar mi matrimonio que se desmoronaba a las 8:30 en punto y regresaba a la normalidad una hora mas tarde por lo cual recurrí a estrategias que a continuación les detallaré (no crean que no me da pena reconocerlo, pero recuerden que estaba desesperado y en la guerra y el amor todo se vale)

Revivir el romance
Comencé con flores, joyas, serenatas (ella por supuesto no se acuerda asi es que no le vayan a preguntar) y nada, si quería algo de ella tenía que ser despues de las nueve treinta

Atracción carnal
He de presumirles queridos lectores (Gracias Fanny), que este metodo siempre me había dado excelentes resultados, pero en esta ocasión no fué así, hasta llegué a pasar frente a ella en traje de Adán y con un clavel en la boca y sólo recibí por respuesta un "comper"

Hacerlo entre tres
En pleno frenesí, intenté sentarme con ella a ver la novela y hasta le hacía preguntas fingiendo interés, a lo cual me contestaba "Luego te explico"

Bono adicional
Un día a media novela, ya desesperado, le ofrecí aumentarle al doble el gasto esperando captar su atención pero nada, sólo respondió: "No me dajas oir"

Causar pánico
Ustedes conocen mis lectores (Gracias Fanny) la incompatibilidad que existe entre mi mujer y el boiler o la estufa . Pues en una ocasión hasta me atreví a comentar cerca de ella "Huele a gas" (frase que en otros horarios hubiera causado una reacción inmediata con el consiguiente abrir y cerrar de puertas y ventanas), y que a la hora cero ni siquiera la inmutó

Después de esta desagradable experiencia, y teniendo otra vez a mi mujer full time quise aprovechar el lunes inmediato para invitarla a cenar a un restaurante caro y luego a bailar, pero me contestó: "Mejor después, porque ya va a empezar Juan querendón y luego no le agarro la onda"

Ya tengo el argumento para otra telenovela...