Ya tiene algunos años que la padezco, no es una enfermedad propiamente dicha pero si duele. Por fortuna no tengo sida, ni polio ni nada de eso pero si me siento discriminado, creo que no he contagiado a nadie pero por las dudas ya no saludo de beso.

Esta dolencia comenzó como en el 94, un poco antes de mi matrimonio, (asi es que por esta ocasión no puedo echarle la culpa a mi mujer) pero en ese entonces era muy leve y como yo era joven casi ni me importaba, pero han pasado los años y se han ido incrementando las molestias y los sintomas.

No fue algo que comi en la calle, ni me la contagiaron en el IMSS (como sería lógico pensar), ni por meterme al mar en Acapulco. Mas bien creo que fué por las drogas.

Y es que en aquel entonces estaban de moda y como mucha gente pues decidí probarlas. Fué así como le di rienda suelta a mis impulsos y me dediqué a llenar solicitudes a lo tarugo y de la noche a la mañana, me encontré con 6 tarjetas de crédito en la cartera.
Debo decir que no toque fondo, (recuerdo casos mas dramáticos) pues era más o menos organizado y no gasté demasiado en ellas, pero de todos modos cuando me quede sin trabajo (otra rara enfermedad) tuve dificultad para pagarlas.

Vino el error de Diciembre (la devaluación) y me hallé de pronto con drogas que no podía pagar.
Las personas que me llamaban de los diferentes bancos siempre me amenazaban con la misma cantaleta, "no queremos afectar su historial crediticio" y yo temeroso como era, pagué cada una de mis deudas con todo y sus canibalescos intereses.

Asi es que hasta ese entoces yo me sentía liberado, compadecía a muchos amigos que simplemente no pagaron sus deudas y en silencio me decía "se van a ver afectados en su historial crediticio"

Pero fué mas o menos hace dos o tres años que un ejecutivo de un banco (cual doctor que te descubre una enfermedad terminal) me dijo: "Lo siento no podemos autorizar su crédito porque usted está (y ahí sentí que la virgen me hablaba al oido) en el Buró de crédito.

Recuerdo que pasé por todas las etapas conocidas, primero la negación (y con razón si yo había pagado hasta el último centavo de mis deudas), después el enojo la ira y hasta la amnesia, pero todo fué inutil. Y así fué como pasé de la lista de sobrinos del tio Gamboín a la lista negra del Buró

Buscando explicaciones, un amigo (que trataba de alivianarme) me dijo: "No importa que hayas pagado todas tus deudas lo que reflejas en el buró es que eres malito para pagar. Pero no te preocupes creó que por ley te tienen que borrar en máximo 60 años"

Ahora ya estoy mas aliviado, he aprendido a vivir con mi enfermedad y he recibido apoyo de mucha gente. Ya puedo comprar algunas cosas en el super (claro siempre en efectivo) y casí llevo una vida normal, hasta que me topo con alguna carta o alguna llamada telefónica "Lo sentimos, pero usted está en el buró..." Entonces vuelvo a recaer, paso dias enteros escondido por los rincones, temeroso de que alguien me vea (como la muñeca fea) y me señale con el dedo fente a mis hijas y diga: Miren ese que se dice llamar su padre esta marcado de por vida...

Ojala no llegué ese día.

Por eso y como parte de mi recuperación y como terapia he decidido crear mi buró de crédito personal. Ahí anoto a todas aquellas empresas y personas que no me dan un buen servicio.
Por ejemplo el BBVA está en mi lista porque hace seis meses que se venció mi tarjeta y no me ha llegado la reposición y aunque se los he dicho mil veces mi nombre sigue saliendo mal (Yo no soy Ricardo Maya)
También está Telecable de Zapopan, que me vendió un servicio de Internet que nunca funcionó...
Pero el primer lugar de mi lista lo ocupa el pelón Salinas que con razón o no, lo considero en parte el causante de esta rara enfermedad mia y de mucha gente, y lo tendré en ella hasta que me borren de la otra.
Asi es que cuando alguien me ofrece un mal servicio, le advierto "Cuidado porque su nombre puede quedar anotado en mi Buró de crédito"