No creo que volvamos a ese hotel a recibir al año nuevo, y no porque no haya sido divertido, sino porque hubo ciertas irregularidades que en su momento pasamos por alto, por la euforia misma de la fiesta, pero que si deberíamos tomar en cuenta para elegir el próximo lugar. La cosa estuvo así:
Nos dimos cuenta de que se sobrevendió el evento y tuvieron que poner mesas en el pasillo afuera del salón, y junto a las escaleras, lejos de la acción y cerca del baño.
No quisieramos que este año nos toque un lugar de esos
La pista de baile se redujo a su mínima expresión, quedo de 2 x 2 m. que eran insuficientes para todos. No es que sea un bailador consumado ni mucho menos, pero no hubo espacio para echarme mis 2 tandas acostumbradas. Las otras 2 pistas que pomposamente nos anunció el mesero estaban en otros pisos y nos quedaban muy lejos
Los meseros estuvieron muy atareados y a las 12 de la noche estabamos recibiendo apenas el postre y ya no nos tocaron ni uvas ni vinito para brindar. No es que sea supersticioso ni mucho menos, pero si cuando brindamos y nos comemos las uvas, de a una por campanada como dicta la tradición, nos va como nos va, no me quiero imaginar como nos va a ir ahora que pasamos el ritual por alto (sin mencionar que tampoco sacamos las maletas de la casa y no me animé a comprarle a mi mujer esa tanga roja con amarillo que vi en el tianguis)
Los amigos de la orquesta tocaban muy bien, pero los encargados de cantar fallaban en un principio básico, las letras. No se las sabian y pasaban media canción tarareando o haciendo sonidos como lalalala...
turururu... y etc.
Al principio de la cena se nos anunciaron grandes sorpresas, y que ibamos a recibir premios de un valor incalculable, pero la realidad fué otra. Unos minutos después de las 12, cuando se supone que comienza el bailongo en serio, se paró la música y se dió paso a una eterna rifa, que como era de esperarse, no nos benefició en nada (teniamos un solo boleto por los 20 que eramos), Pongo aqui solo unos ejemplos:
Dos noches de hotel entre semana en nuestra sucursal de Tlalnepantla o en Huiztla, Arcelia, Macuspana o Champotón.
Una mariscada para una persona en cualquier lunes de los meses que no tengan "N", en nuestra sede de Tijuana
Una parrillada de carnes para una persona en Viernes Santo, en nuestra sede de Guadalajara (con lo mochos que son por allá)
En fin, por ahi estaban los premios y mientras iban saliendo y no escuchabamos nuestro número nos comenzamos a sentir muy afortunados. Ya me imagino diciendole a mi mujer: Ahorita vengo voy a Tijuana a cenar mariscos y regreso...
Por lo demás todo estuvo perfecto, ya no quero reparar en, a que olía el salón y el aspecto de algunos de nuestros vecinos, ni de como se arrebataron los sombreritos de cartón porque me van a regañar "Tu nunca estas conforme con nada"...
No, ya en serio aprovecho este medio para desearles a toda mi hermosa familia un excelente año 2006, y sobre todo agradecerles a todos la ayuda incondicional que nos han prestado a mi y a mi familia, y que esperamos corresponder en algún momento.
Ya está probado y comprobado que no importa donde nos reunamos si estamos todos juntos y unidos
Feliz 2006.
P.D. si volvemos a ese hotel a fin de año, no importa asi ya tengo material para empezar el 2007
lo pase fatal el dia de nochevieja, comi fatal, y luego a trabajar hasta el amanecer.................
y todo por la puta pasta